La calidad no se mide en kg

Imagen de www.metro.us

Unas declaraciones de Lagerfeld sobre el peso de Adele, levantan la polémica, a pesar de rectificar y pedir perdón publicamente.

El pasado fin de semana, leíamos una noticia en El País sobre las críticas que Karl Lagerfeld, (diseñador alemán de Chanel) lanzó a la exitosa artista Adele, (link aquí) “está un poco gordita, aunque tiene muy buena voz”, decía, comparándola con Lana del Rey, que “no está mal” . Pocos días antes, también habíamos visto como en El Intermedio, Dani Mateo atacaba con mucho humor al diseñador por sus palabras contra la cantante. Aunque Lagerfeld ha pedido perdón públicamente por sus declaraciones, confesándose un gran admirador de la británica, la polémica ya está servida.

No es la primera vez que Adele se ve expuesta a las críticas. Cuando lanzó Tired, canción que acompaño un anuncio de Heineken, se la tildó de artista de una sola canción, aunque ya ha demostrado con creces que tiene talento para dar y tomar: ha arrasado en los Grammy y hemos escuchado su “Rolling in the deep” hasta en la sopa.

No es la única que da más importancia a su música y menos a su peso. Tenemos también el ejemplo de la integrante “The Gossip”. He de admitir que la primera vez que vi su videoclip, realmente me impresionó, ya que no es a lo que estamos acostumbrados. Pero nadie puede negarque esta chica, tiene un vozarrón.

Otra artista que recientemente ha roto los esquemas, es Christina Aguilera, creando un gran revuelo en la prensa. La cantante nos tenía acostumbrados a lucir un físico de extrema delgadez. En los últimos meses, hemos visto como Christina ha aumentado considerablemente su peso, y en las declaraciones que realiza al respecto, nos comenta que está contenta, su marido y su hijo también, y eso es lo que realmente le importa ahora mismo. Dejando a un margen los gustos musicales, tiene una voz de gran calidad.

Christina Aguilera luciendo sus curvas

Pero, ¿de dónde ha surgido esta “apertura de mente”? Una de las figuras que me parecen claves, es la actriz Christina Hendricks, Joan en Mad Men, que fue nombrada en 2011 como la mujer más sexy del mundo según la revista Esquire.  Desbancando a Megan Fox, que lo fue el año anterior. En este caso, la que quedó sorprendida fue ella misma, ya que no creía que mereciera el título, porque se ve un poco gordita.

Esta nueva concepción  también ha llegado a la gran pantalla, dónde el Oscar a mejor actriz de reparto se lo llevó Octavia Spencer, por su interpretación en “The Help” (“Criadas y señoras”), una vez más, se premia la calidad profesional de la actriz. Parece ser que se está produciendo un cambio en la mentalidad, y que ya no se hará indispensable que las artistas tengan un físico despampanante para poder triunfar, sino talento y profesionalidad. Por fin se impone la calidad, sobre la estética.

Una mujer con curvas

Christina fue elegida la mujer más sexy del mundo en 2011 por la revista Esquire

Mejor actriz de reparto en el 2012

The Help, Criadas y Señoras es el título en España. Octavia le da un toque de humor y ternura.

Pero ellas, a pesar de ser criticadas, parodiadas y estar en boca de todos, siguen con una sonrisa en la boca, son felices. Una de las cosas que han querido mantener, es su humanidad, sus familia: una estabilidad personal. Y ya dejándonos del glamour de la fama, son mujeres reales, de hoy en día. En la vida real, abundan más las mujeres con curvas, rellenitas, que bien nos presentaba Dove hace unos años. Estos cánones, muchas veces de extrema delgadez, como ideales de belleza, consiguen obsesión con el peso, pérdida de confianza, y un largo etcétera de aspectos negativos que hacen sobre todo a las mujeres, infelices con ellas mismas. Si bien es cierto que lleva muchos años denunciándose, parece ser que hasta ahora no se había producido un cambio real.

Dove lanzó una campaña que defendía la belleza real de la mujer, rompiendo los cánones de belleza actuales y rompiendo una lanza a favor de la mujer real.

Me atrevería a decir que afirmaciones como las Karl Lagerfeld, son las que están pasadas de moda, ya que parece que la sociedad está recuperando un poco la cordura, se ve un rayo de luz en el panorama musical y cinematográfico, que parece subir la apuesta a favor de la calidad profesional, manteniendo al margen la cuestión del peso. Si lo extrapolamos del mundo del espectáculo, en un soplo aire fresco al mundo terrenal, al nuestro: ayudan a romper las cadenas que atan a muchas mujeres a la obsesión por el peso, la figura, y vivir en una eterna dieta. Y que ésta, no se realice por cuestiones estéticas, sino cuestiones de salud.

Vamos a dejarnos de tanta tontería, y no nos obsesionemos con la operación bikini, que la vida son dos días y más nos vale disfrutarla. Lo importante no es llevar una talla 36, sino ser felices, que al final, es lo que más guapas nos hace.