Los “Consumiasegurados” en tiempos de vacas flacas

“Consumiasegurado”, dícese del consumidor que necesita asegurarse, a él y sus objetos, pero cada día está más pendiente de lo que firma, de lo que contrata y de la letra pequeña que en ocasiones le engaña.

Esa preocupación va acompaña de la confusión que le crea el crecimiento de la competencia y la segmentación del mercado. Compañías de seguros, bancos, compañías de telefonía, buscadores, mediadores, gestores de seguros… Recibe una barbaridad de impactos que se amontonan en su cabeza.

Pero, ¿qué papel juega el “consumiasegurado”? Se está viendo atacado desde hace años. Sigue contratando seguros de rebote, como es el caso de “obligación de seguro de vida en el momento de contratar una hipoteca en el banco”.

La crisis, una vez más, hace más escéptico al consumidor, que mira con recelo cada compra, cada servicio contratado. Es cada vez más consciente de lo que contrata/consume, tarda más en decidirse y mide con prudencia cada paso que da.

Hablamos de un mercado multiproducto y multicanal, que se está viendo afectado también por las nuevas tecnologías: los consumidores cada vez escuchan más las opiniones que sus iguales comparten en la red.

Otro factor influyente es la emergente necesidad de asegurar productos menos duraderos, como ordenadores o teléfonos móviles. El “consumiasegurado” tiene la oportunidad de conocer la satisfacción de compra en un el corto plazo, es más inmediato que sufrir un accidente en casa o con el coche.

Todo el que haya sentido una amenaza, buscará un futuro sólido, tranquilo y feliz, también a través de este servicio. Un ejemplo, es la aparición en televisión de seguros de salud. Antes, el ciudadano confiaba mas en la seguridad social, pero los seguros médicos han visto su oportunidad: la falta de confianza en las entidades públicas probablemente aumentará su mercado.

Parece que los mediadores y gestores de seguros adquiren mayor presencia en el mercado: darán estabilidad a los consumidores escépticos que confiarán más en estos expertos y no en el personal del banco o de una compañía de teléfono.

De todo esto nos quedamos con el punto positivo: cada día la sociedad consume con más cabeza, se aleja de ser un mero rebaño. ¡Así saldremos adelante sin problemas! ¿Creéis que necesitáis un mediador de seguros para que os aconseje o ya tenéis un seguro que se adapta a vuestras necesidades?